Hace un año atrás rondaba en mi cabeza la idea de "abrir un blog"; cuando empecé a investigar y leer sobre cómo se hace terminé más "hecha bolas" que cuando no sabía nada, así que me dije a mí misma: "Mí misma, no tenemos cabeza ahorita para estas cosas..." que si abrir una cuenta, que si configurarla, que si la monetizas, un largo etcétera, terminé por cerrar la computadora y decir lo haré después.
Entre las múltiples actividades que he realizado en el último año ya no lo había vuelto a pensar, hasta hace un par de semanas, cuando por fin lo hice y estuve a punto de decir mejor no cuando tuve que ponerle un título al blog... de verdad que eso fue bastante complicado; cuando realicé mi pseudo investigación encontré que había que hacer girar el blog bajo un tema de interés en particular, pero como decía mi abuelita: ahí fue donde la puerca torció el rabo, ¡soy incapaz de centrarme en un solo tema! y entonces estuve a punto de dejarlo nuevamente, tardé un par de días en ponerle nombre, y he dejado pasar 2 semanas antes de redactar esta primera entrada...
Y es que hay tantas cosas en la vida de las que me fascina hablar... en realidad lo que me gusta es hablar... de cualquier cosa, cualquier tema es bueno para desencadenar una gran conversación. Analizando diferentes opciones no logré decidirme por un tema en especial porque son demasiados los que me apasionan, y siendo psicóloga de profesión, a todo le encuentro hilo; así que pensé en trasladar algo de mí, de mi vida a este espacio virtual, hace años que escribo a manera de diario personal, pero a la antigüita con pluma y papel, me resistía a pegarme a una máquina para saciar esa necesidad. Así que de ahí surgió este revoltijo... porque suelo ser un caos, porque necesito escribirlo para reflexionarlo y porque en todo estoy y a todo le hallo, a veces a todo le tiro y a nada le pego pero quieta nunca estoy, si bien amo mi carrera profesional hay más cosas en la vida que me sacan una sonrisa... me gustan las plantas, los animales, son fanática de los proyectos "házlo tu mismo", me encantan las manualidades y ésto último es lo único que me ha ayudado a aquietar mi cabeza cuando me vuelvo presa de la ansiedad o del estrés, últimamente me la paso cosiendo; así que este revoltijo es parte de mi vida, y si lo pienso detenidamente la vida misma es un gran revoltijo.
La decisión de migrar mis experiencias del papel a la pantalla es lo más difícil de esta nueva iniciativa, pero es parte del progreso.
Así que Aquí en mi Revoltijo escribiré.
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